Las gafas son para que te vean

Multiópticas

Hablar de Multiópticas es hablar de mó, la marca que agrupa la barbaridad de modelos –más de mil– que la compañía lanza cada temporada a precios imbatibles. Hay un momento en que las cifras dejan de tener un significado. Es como medir la superficie de un país en campos de fútbol.

Teníamos que encontrar una forma de explicar una oferta tan grande, la más grande del mercado, en unos términos que significaran algo para la gente. Y hacerlo con cierto estilo.

Se nos ocurrió que poder elegir entre tantos modelos distintos era un poco como si alguien diseñara unas gafas específicamente para ti a partir de tus necesidades o de tus caprichos, que nunca suelen ser iguales a los de tu vecino.

Hicimos cuatro testimoniales en los que cuatro personajes muy distintos nos hablaban de ellos, de su trabajo, de su manera de ser. Mientras hablaban, a su lado se iba gestando en tiempo real el tipo de gafa perfecta para ellos.

Testimoniales de toda la vida, pero hechos con cariño, que anunciar precios baratos no tiene por qué estar reñido con la estética. Además, si se supone que vendes un producto bonito, ¿no deberían serlo también tus anuncios?

Decidimos que nuestros protagonistas también nos podían echar una mano con una promoción de cristales antirreflejantes. Y contamos que está muy bien eso de que la gente se fije en tus nuevas gafas, pero que a quien quieren ver es a ti.

A medida que nos acercábamos al terreno de la moda, decidimos dar un giro radical y empezar a entender las gafas como un accesorio más. Y nadie tiene solo un bolso.

Pero en España nos cuesta pensar así en las gafas. De la misma manera que somos fieles a un perfume durante mucho más tiempo que la media europea, solemos comprar gafas como una decisión con la que convivir durante toda la vida. Una oferta ilimitada como la de mó, a un precio tan bajo como el de mó, te pone algo más fácil cambiar ese hábito: no tengas muchas, tenlas todas.

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